La modificación epigenética aumenta la susceptibilidad a la obesidad y predice el hígado graso

Científicos del Centro Alemán de Investigación sobre la Diabetes (DZD), dirigidos por el Instituto Alemán de Nutrición Humana (DIfE), han demostrado que la modificación epigenética del gen Igfbp2 observada en ratones jóvenes precede al hígado graso en la edad adulta. Además, los animales jóvenes con esta modificación presentan un metabolismo de la glucosa alterado y son significativamente más propensos a la obesidad mórbida. Annette Schürmann, del DIfE, ha declarado: «En obesos mórbidos con diabetes incipiente hemos podido demostrar esta modificación en el gen correspondiente. En el futuro, podría utilizarse como marcador de riesgo».

Conclusiones

Los investigadores, dirigidos por Annette Schürmann, directora del estudio, Robert Schwenk y Anne Kammel, del DIfE, publicaron recientemente sus conclusiones en la revista Human Molecular Genetics.

Según la Organización Mundial de la Salud, el número de personas obesas se ha elevado a más de 500 millones en todo el mundo y seguirá aumentando en el futuro. Esta tendencia es preocupante, porque la obesidad aumenta el riesgo de diabetes de tipo 2, enfermedad del hígado graso no alcohólico, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y ciertos tipos de cáncer. Sin embargo, no todas las personas son igual de propensas a la obesidad y su secuela -el entorno familiar- también influye en el riesgo individual de obesidad. Sin embargo, las variantes genéticas identificadas hasta ahora sólo explican alrededor del 5 por ciento de la predisposición familiar. Esta discrepancia sugiere que también influyen otros factores hereditarios, como las modificaciones epigenéticas del material genético, incluida la metilación del ADN. Estas modificaciones epigenéticas no cambian el código genético, pero pueden contribuir a inhibir la expresión de los genes, haciendo que las células produzcan cantidades menores de las proteínas correspondientes. Esto puede dar lugar a trastornos metabólicos, entre otras alteraciones.

Ya en 2013, un equipo de investigación de Dresde demostró que las personas que padecen diabetes de tipo 2 e hígado graso producen menores cantidades de la proteína IGFBP2 en el hígado. Al mismo tiempo, el grupo demostró que la menor secreción de IGFBP2 va acompañada de una mayor tasa de metilación del ADN de varios genes. Para determinar hasta qué punto la secreción reducida de la proteína se debe a cambios epigenéticos, los investigadores dirigidos por Annette Schürmann estudiaron las asociaciones en un modelo de ratón, el llamado ratón C57BL/6J.

IGFBP2

Al igual que los gemelos idénticos, todos los animales de esta cepa eran genéticamente idénticos. Sin embargo, algunos ratones ganaban mucho más peso que otros cuando se les suministraba una dieta rica en grasas y posteriormente desarrollaban un hígado graso. Como demostraron los investigadores, a la edad de seis semanas, el gen Igfbp2 ya presentaba mayores niveles de metilación, es decir, una modificación epigenética más fuerte. Al mismo tiempo, la síntesis de IGFBP2 en el hígado se redujo significativamente. Además, estos ratones mostraron muy pronto las primeras alteraciones del metabolismo de la glucosa. Otros estudios de biología molecular realizados por los científicos demostraron que la metilación en la región no codificante del gen Igfbp2 contribuye a una menor síntesis de IGFBP2. Además, en células sanguíneas humanas de personas que padecían obesidad mórbida y cuyo metabolismo de la glucosa ya estaba alterado, los investigadores detectaron la misma modificación epigenética en el gen humano.

«Nuestros resultados indican que la modificación epigenética que estudiamos hace que tanto los ratones como los humanos sean más susceptibles a la obesidad y que, con la edad, aumente su riesgo de desarrollar un hígado graso», declaró Anne Kammel, primera autora del estudio. Schürmann añadió: «Dado que la metilación del gen se produce muy pronto, mucho antes de que se desarrolle un hígado graso, sería concebible utilizar este conocimiento para evaluar mejor el t

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